mujeres en ebike
14 Mar

Una investigación de los Profesores Noruegos Aslak Fyhri y Nils Fearnley. “Effects of e-bikes on bicycle users”. Transportation Research Part D: Transport and Environment, 2015” demuestra que las bicicletas eléctricas hacen que la gente utilice la bicicleta más a menudo y durante más tiempo.

Para llevar a cabo este estudio, los investigadores seleccionaron un grupo de 226 personas entre gente que ya utilizaba la bicicleta. Aleatoriamente, los dividieron en dos grupos. Un grupo experimental de 66 personas recibió acceso ilimitado a una bicicleta eléctrica, mientras que otro grupo de control de 160 personas tuvo que usar su propia bicicleta regular.

El Profesor Fyhri del Instituto de Economía de Transporte de Noruega resume:
«La conclusión del estudio es que la gente viaja dos veces más en la bicicleta eléctrica que en una no eléctrica, tanto en términos de kilómetros como en cantidad de viajes. El efecto fue particularmente fuerte entre las mujeres. Hicieron muchos más trayectos con su ebikes que los hombres. Los hombres, por su parte, hacían trayectos mucho más largos una vez montados en ella. »

El grupo experimental que utilizó bicicletas eléctricas aumentó sus viajes diarios en este tipo de transporte en un promedio de 0,9 a 1,4 viajes por día. Además, doblaron la duración media de sus trayectos pasando de 4,8 a 10,3 kilómetros. En el grupo de control, esto es, los que continuaban con su bicicleta convencional, la cantidad de trayectos permaneció igual.

La investigación demuestra claramente que poseer una bicicleta eléctrica hace que la gente la utilice más y con ello además acabe haciendo más ejercicio, (ver la entrada de blog “Cuantas calorías se consumen utilizando la bicicleta eléctrica”).

Si tenemos en cuenta que el consumo de calorías de una bicicleta eléctrica es solamente un 20% inferior que en una bicicleta convencional, pero su uso acaba siendo el doble, tanto por número de trayectos como de kilómetros recorridos, la conclusión es que acabamos haciendo más ejercicio y llevando una vida más saludable.

La utilización de la bicicleta eléctrica es mayor y creciente básicamente por el hecho de que, gracias a su asistencia eléctrica, evita los sobreesfuerzos y sofocones que generan las rampas y cuestas que, francamente, son las que nos hacen desistir del uso diario de la bicicleta. La asistencia eléctrica, evita esas subidas descontroladas de pulsaciones y garantiza un ejercicio más seguro y saludable.

Los usuarios de bicicletas eléctricas, llegaron a cubrir con ella casi la mitad de sus necesidades de transporte diario. Considerando que actualmente sólo el 5% de todos los viajes en Noruega (mucho menos en España) se realiza en bicicleta, demuestra el enorme potencial de las bicicletas eléctricas para transformar el transporte y los problemas de contaminación que padecemos en nuestras ciudades. Muchos de los trayectos cortos hechos en coche hoy en día pueden ser potencialmente realizados en ebike.

Otra de las conclusiones del estudio fue que el uso de las bicicletas eléctricas aumentó con el tiempo, lo que indica un efecto de enganche y aprendizaje entre los usuarios. La generación de endorfinas por el ejercicio y el placer que ello produce, además del efecto de sociabilidad que tiene el salir del interior del coche, son los “culpables” de ello.

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